domingo, 4 de diciembre de 2016


Ayer te vi, ¡cuánto tiempo habia pasado!.
Dudé un segundo, no supe que era mejor si mirarte, aguantar tu mirada o ver que ni siquiera me mirabas...o no mirar y no saber nunca si miraste o no.

Ibas con tu mujer y tu niña.




En el fondo, muy en el fondo volví a reconocer que era bonito,  duro, muy duro, haber abandonado tu barco  para que encontraras tu camino, aunque yo quedara a la deriva.

Encontré mi isla y en ella me refugio.